viernes, 16 de diciembre de 2016

Blattodea

Blattodea




En cuestión de supervivencia, los insectos están mejor adaptados que los seres humanos. Ellos coexisten en un ecosistema en equilibrio, en el que cada una de las especies que en el habita, desempeñan funciones únicas y específicas.
Las cucarachas, son una de las especies de insectos más fascinantes.
Blattodea es su nombre científico. Insectos que proliferan comúnmente en climas cálidos y húmedos.

Con una alimentación del tipo omnívora, estos se alimentan normalmente de semillas y restos vegetales, así como de insectos más pequeños.
Su mera existencia representa, biológicamente hablando, un avance evolutivo y estratégico de supervivencia. La adaptación que tienen estos insectos a los diversos tipos de ecosistemas es sumamente avanzado. Entre más se mermada sea su población de individuos, más rápida es su reproducción para contrarrestar de forma efectiva las amenazas que pueda llegar a sufrir la especie.

La evolución de la vida ha llevado a los insectos a buscar la adaptación a un nuevo mundo hostil, en el que los mamíferos dominaron el mundo.
Para el hombre, los blattodea son simples plagas. Molestias que deberían ser erradicadas. Desintegradas de este mundo. Seres que solo causan repulsión. Seres que se escurren con su montón de patitas por el suelo, y si tienen alas. Peor. Fueron las primeras ideas que surcaron mi mente al terminar de leer el artículo de la revista científica que estaba investigando.

Quede fascinado con la lectura. Seres  vivos que nacen de los desechos de otras especies. Prácticamente, nacen en la porquería. Viven en la porquería. Se alimentan de la porquería y mueren en la porquería. 

Como casi todo lo que nos rodea a nosotros los hombres, es muy difícil comprender el principio primero de todo eso a nuestro alrededor. Como por ejemplo: ¿Por qué demonios tienen que alimentarse de la porquería? ¿Por qué nacen de nuestra porquería? ¿Qué acaso son seres de porquería?

Cosas inexplicables que cualquier persona en la actualidad se preguntaría sin jamás poder contestar esa duda con exactitud. Solo inflar la respuesta con meras suposiciones, incluso científicas, pues al final, siempre son meras suposiciones.

Las plagas. Seres vivos que ponen en riesgo la salud integra de la especie humana. Esa es la definición para las malditas cucarachas. Una plaga. Una especie que ni debería existir. Una especie que solo contamina el ambiente, incluso, solo con su presencia.
Denotan la suciedad, y hasta en algún punto la muerte. Pero… no son la única especie que sigue ese patrón de nacer y morir en la porquería.

Sin duda alguna, hay una especie que es aún más nociva que estas plagas. Nosotros. Los hombres. Nosotros los humanos. Nosotros los simios blancos. Nosotros los animales simbólicos que nos creemos en la sima de la escala evolutiva. Nosotros la especie que pensamos dominar el planeta. Metiendo nuestras narices hasta bajo la última roca de este mundo.
La única especie que verdaderamente nace en la mierda, vive en la mierda y muere en la mierda. La única especie que indudablemente su existencia es una mierda. La única especie que es una plaga. No para una sola especie distinta a nosotros. Sino, una plaga que pone en riesgo la misma vida en la tierra.

El ciclo perfecto del ecosistema. El equilibrio de especies. El sistema perfecto. Todo se pudre en el momento preciso en que el ser humano entra al juego.

Me quite los anteojos. Tome un trapo suave y con gentileza limpie los espejuelos. Pensé:

-Vaya vida de mierda…Tal vez, si una especie debería dominar el mundo, sin duda alguna, deberían ser las cucarachas.- 

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